¿Quién eres?

 

¿QUIÉN SOY? ¿A DÓNDE VOY? ¿Y CON QUIÉN?

Estas son las tres preguntas básicas existenciales que nos propone Jorge Bucay, médico y psicoterapeuta nacido en Argentina.

Nos propone tres caminos, tres preguntas para contestar en ese riguroso orden.
¿Para qué?
• Para evitar la tentación de dejar que quien está conmigo decida adónde voy.
• Para evitar caer en el error de definir quién soy a partir de quien me acompaña.
• Para no pretender definir mi rumbo desde lo que veo del tuyo.
• Para no permitir que nadie quiera definirme en función del rumbo que elijo y mucho menos confundir lo que soy con esta parte del camino que voy recorriendo.
En este proceso, habrá quienes se pierdan en el camino y se condenen a llegar un poco más tarde, y habrá también quienes encuentren el atajo y se transformen en guías para los demás.
Para responder a estas tres preguntas, aprendemos que todos los caminos son válidos y diferentes, pero se superponen en un punto, en la necesidad a dar respuesta y no quedarnos anclados en el mero interrogante.
El primer camino o desafío , es descubrir quién soy. El encuentro definitivo con uno mismo, El trabajo de aprender a no depender.
Os invitamos a ver un video, a modo de cuento, que os ayudará a definir esa primera pregunta, y quien sabe, tal vez, sea el primer paso, para ir dando respuesta el resto

Hábitos para fomentar el desapego

Todos sentimos apego, por el hecho de ser seres humanos, tendemos a establecer lazos y dependencias hacia personas y cosas, es algo natural.
Pero, un exceso de apego, nos crea miedo. Miedo a las pérdidas y a la independencia, que acaban por limitarnos de una forma insana hacia nuestras metas.
El apego así entendido, es adicción. Cuando el apego está presente más que un acto de cariño se trata de una instrumentalización de nuestros miedos proyectados en el otro.
Este tipo de comportamientos los encontramos en relaciones de pareja, entre padre e hijos y entre amigos.

 

Plantean dos características claras:

• Esforzarse por mantener la proximidad

• Resistirse a la separación, sintiendo con ello ansiedad y desolación.

El desapego, por el contrario, que parece una palabra fría e incluso parece que estemos hablando de egoísmo, está muy lejos de esa realidad y es necesario.
Significa básicamente saber amar, apreciar e involucrarnos en la vida de los demás desde un punto de vista más equilibrado y saludable, liberándonos de los excesos que nos ponen las cadenas del apego.
Os sugerimos pues, poner en práctica esta cuatro leyes sobre el desapego :
• Tú eres el único responsable de ti mismo, no pienses que son los demás los responsables de tu propia felicidad o los que han de guiar tu vida y tus metas.
• Asume la realidad. En esta vida, todo fluye, nada es eterno, y esa fluidez es su camino natural. Hay que vivir el presente y es un apego toxico y poco saludable aquel que no suelta marras con su pasado y sus pérdidas.
• Promueve tu libertad y permite a los demás que también los sean.
Asume que la libertad es la forma más plena y saludable de disfrutar la vida y de entenderla en toda su inmensidad.
• Entiende que las pérdidas, se suceden tarde o temprano, y que no se acaba tu mundo, sino que surgen nuevas oportunidades y formas de entender tu vida con cada una de ellas.

Hábitos para desapegarse de una persona y dejar de sufrir por ello :

Practica la Resiliencia.

La resiliencia es la capacidad que posee un individuo frente a las adversidades, para mantenerse en pie de lucha, con dosis de perseverancia, tenacidad, actitud positiva y acciones, que permiten avanzar en contra de la corriente y superarlas.(E. Chávez y E. Yturralde)

Es algo que todos podemos desarrollar a lo largo de la vida, no es innato ni genético. Hay personas que son resilientes porque han tenido en sus padres o en alguien cercano un modelo de resiliencia a seguir, mientras que otras han encontrado el camino por sí solas. Esto nos indica que todos podemos ser resilientes, siempre y cuando cambiemos algunos de nuestros hábitos y creencias.

La resiliencia nos hace fuertes y nos ayuda a dar significado a los diversos “ golpes” que nos va dando la vida, utilizando los recursos aprendidos a su favor y sacando de ello un mayor control vital y de autogestión emocional.

¿Sabes decir que “No”?

 

Saber hasta dónde llegan nuestros límites es esencial para mantener relaciones sanas y sentirnos bien con nosotros mismos. Para muchas personas sin embargo, este concepto es relativamente nuevo, porque están acostumbradas a ser complacientes con todo el mundo dejando muchas veces de lado sus propios intereses.
Normalmente nos encontramos en situaciones en las que nos es difícil decir que ¨NO¨ a personas. Puede ser por sentimientos de culpa, o porque se vive a menudo como un obligación, para tratar de complacer a los demás.

Cuando aprendemos a respetar nuestras propias necesidades y límites, creamos en nosotros una sensación de mayor control y seguridad.
Es importante saber protegerse así mismo, y a la vez ser sensible y empático con los demás.
A continuación os presentamos algunas sugerencias para que podamos responder a los demás de manera respetuosa y amable sin necesidad de subyugar tu opinión:

 

1) Da explicaciones sin quejarte. Las personas se ponen a la defensiva y no escuchan objetivamente cuando uno se expresa de forma quejicosa. Trata de explicar lo que te molesta con calma, de forma respetuosa y amigable, de esta manera los demás lo escucharán mejor.

2) No pretendas disculparte por todo. Si has cometido un error, pide disculpas y explica las razones de tu comportamiento, pero no es necesario decir todo el rato “lo siento”. Es un hábito que te mantendrá atado a la culpa e impotencia.

3) Aprende a decir que “no” : Para que te resulte más fácil, podemos decir por ejemplo: esto no funciona para mí. Ya tengo planes hechos, voy a chequear mi agenda, etc

Aprender a poner límites sin necesidad de sentirnos culpable y sin caer tampoco en la inflexibilidad nos hará más libres y estableceremos relaciones más sanas con nuestro entorno. Para ello recuerda estos tres puntos, y empieza por hacer un examen de consciencia y a analizar como vives tus relaciones actualmente.
No será fácil, pero debes pensar siempre en que es por ti, que no hay nadie más importante sobre la faz de la tierra que tú. La gente no está acostumbrada a escuchar un NO, tampoco a que los pongas en su lugar o que les hagas saber lo que quieres.

No dejes que esas situaciones te desborden, y comienza a vivir con total libertad tu propia vida.
Quien nos ama lo que más desea es vernos felices, cada día con más intensidad y esta nueva actitud, aunque al principio les “choque” a los más cercanos, con el tiempo entenderán que tienes prioridades, que debes poner siempre en primer lugar y que nada ni nadie debe interferir en tus decisiones, pues cada quién tenemos nuestra vida y nuestra misión en ella.

Sentir miedo

El miedo es una emoción que se caracteriza por una intensa sensación, habitualmente desagradable, que se provoca ante una percepción de amenaza. Lo curioso del miedo es que se puede producir ante una amenaza presente, futura o incluso pasada. El miedo aparece cuando creemos que vamos a sufrir un daño, y si crece muchísimo se convierte en terror. Por una parte, el miedo puede servirnos para estar alerta ante el peligro, pero por otra, el terror puede paralizarnos y no dejarnos pensar.
Pero ahí entra en juego nuestra capacidad de autodescubrimiento donde el problema no es la sensación de miedo, sino nuestra huída de él, que además nos da más miedo.
Si nos damos cuenta que no tiene sentido sentir miedo, aquella explanada que no quería vivir porque generaba angustia : Miedo a estar solo, a estar con demasiada gente, al que pensarán,, al me dejará, al no me dejará…deja de existir.
Porque la pregunta es ¿Quién toma la decisión de no sentir miedo?
Tú o él
Si piensas que la respuesta es miedo, no es verdad. El miedo no decide porque el miedo es un producto de tus decisiones a la hora de experimentar tu vida.
Y es que, para Sergi Torres “nos da miedo, vivir sin miedo”.
Básicamente porque no confiamos en nuestra vida y tenemos miedo a cualquier situación fuera de lo conocido, lo que habitualmente llamamos, nuestra zona de confort.
Hemos conocido el miedo, pues bien, avancemos y decidamos atrevernos a vivir sin miedo.
Siendo conscientes de miedo, podemos vivirlo y tomar decisiones respecto a sus amenazas.
Descubre en este video las sabias lecciones acerca de cómo sentimos nuestros miedos.

Descubre tus prioridades

Si pretendemos abarcarlo todo, en posible que acabemos por no ocuparnos de nada.Según esto, fijamos una lista de objetivos y proyectos, y pretendemos que todo se lleve a cabo en los tiempos que nos hemos fijado, pero muchas veces, esto no sucede así y acabamos por desbordarnos y tirar todos nuestros objetivos al retrete.

Si pretendemos ocuparnos dedos los aspectos de nuestra vida, debemos empezar por lo primero, por lo más importante, dejando lo accesorio para al e final.

Para saber cuáles son nuestras prioridades, debemos por empezar a saber calificarlas y dar la importancia necesaria a cada una. Solo así podremos lograr lo que más nos conviene.

Bucay no habla de PRIORIDADES Y PRIVILEGIOS, y para ello nos invita elaborar una lista sobre ello, teniendo en cuenta, que esto depende del momento que estamos atravesando en la vida, y puede variar dependiendo de la coyuntura, y que tampoco tiene que coincidir con la lista de prioridades de los demás.

Os invitamos a escuchar este cuento, donde se reflexiona sobre la necesidad de ser paciente frente a nuestras demandas y dejar el espacio necesario para las cosas menos importantes.

https://www.youtube.com/watch?v=SlvovXujnG4

 

Lo importante de aprender a no hacer nada

 

“Nuestra cultura lleva a una forma de vida difusa y desconcentrada, que casi no registra paralelos. Se hacen muchas cosas a la vez: se lee, se escucha la radio, se habla, se fuma, se come, se bebe.
Somos consumidores con la boca siempre abierta, ansiosos y dispuestos a tragarlo todo: películas, bebidas, conocimiento.
Esa falta de concentración se manifiesta claramente en nuestra dificultad para estar a solas con nosotros mismos.
Quedarse sentado, sin hablar, fumar, leer o beber, es imposible para la mayoría de la gente. Se ponen nerviosos e inquietos y deben hacer algo con la boca o con las manos.”(…)
Erich From

Hoy en día algo es valioso, tiene sentido, solo si es productivo, de manera que todo aquello que no produce un resultado puede ser considerado una pérdida de tiempo.
Basándonos en este esquema : vivir – producir, se puede llevar a desvalorizar otras formas de utilizar el tiempo Parece como si fuéramos autómatas condicionados por el hacer sin parar.
O como si todo lo que hacemos fuera de los tiempos que nos marcamos socialmente (trabajo, familia, estudios…) fuera algo insustancial y vano.

Incluso, cuando tenemos tiempo libre, de ocio, y sentimos que ,ahora si, podemos perder el tiempo, se masca un ambiente de pánico y asfixia, y ese tiempo de ocio pierde su verdadero sentido y se produce la contradicción de un ocio que también es negocio con un fin productivo.
Nos aterra la falta de tiempo pero cuando lo tenemos nos agobia y para no angustiarnos tenemos que ocuparlo con algo.

¿Te lo has planteado alguna vez? ¿Qué haces cuando no haces nada?
Ahí van unas cuantas respuestas posibles, no se a ti te pasa:
te relajas, descansas, meditas, tomas consciencia de lo que te rodea, …
No hacer nada, lo que comúnmente y desgraciadamente se llama perder el tiempo, no es mas que dedicarnos tiempo a nosotros mismos.
Y ahí está el problema, ¿sabes estar contigo mismo? ¿Dedicarte tiempo?

En la era de inmediatez, y del vivir corriendo, no hacer nada, nos ayuda a frenar la vorágine en la que a veces caemos.
Muchas personas no son capaces de parar 5 minutos a lo largo del día para no hacer nada, simplemente parar. Te propongo que te lo plantees como un reto
Busca 5 minutos en medio de tu día para parar, desconectar y valorar ese momento sin hacer absolutamente nada. Sólo contemplando tu entorno, conectando contigo tu respiración y sintiéndote en paz.
No nos han enseñado a no hacer nada, solo nos han enseñado a producir.

Un importante aspecto de la filosofía taoísta es el wu wei, (en chino .” no acción”)
si bien no es lo mismo no actuar que no hacer nada, porque incluso ,cuando piensas que no haces nada algo está sucediendo.
También significa “sin esfuerzo” y “crecimiento” Las plantas crecen por wu wei, es decir no hacen esfuerzos para crecer, simplemente lo hacen. El Wu Wei sería, pues, una forma natural de hacer las cosas, sin forzarlas con artificios que desvirtúen su armonía y principio.
Dejarse estar, dejarse ser, es lo que tenemos que aprender.
Y la primera clave de todo está, en aprender a estar con uno mismo.
Para dejar de ser esclavos del tiempo, tomate unos minutos por día para no hacer absolutamente nada o bien para respirar de una manera consciente, escuchar música, pasear sin rumbo fijo; tratando de abandonar la agenda y dejándose llevar por los acontecimientos,
Aprende a tomar consciencia de ese” wu wei”, de ese fluir natural y concédete tiempo para
“no hacer nada”
Veras que lo que descubres no es tiempo perdido.

¿Qué es la Catarsis emocional?

La palabra catarsis proviene del término griego κάθαρσις (kátharsis) que significa, “purificación” o “purga”. El término alude a un proceso de purificación de nuestra escala de valores y sentimientos.
Es un momento de reflexión sobre la vida en la que somos capaces de valorar las cosas de un modo distinto, renovado. Es importante pues, entender que la catarsis emocional es un ideal que puede alcanzarse desde la autorreflexión y desde el contacto directo con nuestra condición de seres pensantes.

Pero normalmente esto no sucede porque sí, sucede cuando sufrimos un colapso emocional, nuestras emociones se bloquean y ya no nos sentimos lo suficientemente fuerte como para auto-controlarlas
Tratamos de negar lo que nos ocurre emocionalmente hasta que el recipiente se llena.

Si hacemos introspección, aunque suele ser traumático que esto ocurra, no está nada mal que el recipiente se llene, y desborde, porque eso permitirá que se vacíe, para poder volver a llenarse de expresiones emocionales “re-aprendidas” y “controladas”, que son terapéuticas y liberadoras.
Esto supone aceptar las emociones, hablar de ellas y no ocultarlas, es importante para tal vez, no llegar a ese punto catártico y dejar que se gestionen poco a poco.
Disfruta de este precioso cuento de Jorge bucay, sobre las emociones y como a veces, solo el tiempo y la reinterpretación de estas son las que “curan” una catarsis emocional

https://www.youtube.com/watch?v=H-Mhok8NJVM

Aprendiendo a respirar

La mayoría de las personas han olvidado la manera correcta de respirar. Y es una de las cosas que hacemos durante todo el día todos los días de nuestra vida.
Solemos hacer una respiración superficial , por la boca, y hacemos poco o ningún uso del diafragma , ya sea porque levantan los hombros o porque contrae el abdomen cuando inhalamos. De esta manera se incorpora una pequeña cantidad de oxigeno, y sólo se usa la parte superior de los pulmones, lo que da por resultado una carencia de vitalidad.

Al tener este tipo de respiración alta y superficial, para llevar el oxigeno necesario a la sangre hay que respirar muchas veces por minuto.
Pero además de esta respiración clavicular y superficial existen otras dos tipos de respiraciones que es la que nos vamos a centrar. La pulmonar y la diafragmática.

La relación entre la respiración y nuestras ondas mentales o de pensamiento están completamente unidas. Cuanta más agitación en nuestra respiración mayor cantidad de ondas mentales en nuestro cerebro. Lo que genera un mayor grado de estrés, nervios, ansiedad….

Para ilustrar con un ejemplo clarificador, imaginemos que llenamos un tarro de agua y metemos en el purpurina. Lo agitamos e iremos percibiendo como a medida que el agua se aquieta también lo hace la purpurina alojándose serena en el fondo del tarro.

Por ello están importante el uso de una buena respiración en nuestro día a día. Respirar correctamente significa respirar por la nariz, manteniendo la boca cerrada
La respiración es la más básica fuente de energía además de cumplir una función sumamente importante y vital.
Lo cierto es, que nadie nos ha enseñado a respirar correctamente, y hemos adquirido hábitos respiratorios negativos. La mayoría de los seres humanos respiran mal, y no aprovechan sus potenciales respiratorios. Una respiración nasal , más pausada y regular es un verdadero bálsamo para el sistema nervioso.
Respirar correctamente, como ya hemos dicho, significa respirar por la nariz, manteniendo la boca cerrada, y pone en juego una inhalación y una exhalación completas, que hacen trabajar a los pulmones en su totalidad.
Cuando se exhala el abdomen se contrae y el diafragme sube, masajeando el corazón. Al inhalar el abdomen se expande y el diafragma desciende y masajea los órganos abdominales.
Para un correcto ejercicio de respiración distinguimos tres etapas: inhalación retención , y exhalación.
La respiración sugerida por el yoga, que es la que estamos basando nuestra propuesta, exige atención y la parte más importante del proceso es la exhalación, puesto que cuanto más aire vaciado se exhale, más aire fresco se podrá inhalar.Las técnicas respiratorias del yoga producen los siguientes beneficios entre otros:

• Se regula la acción cardiaca y se mejora la circulación sanguínea
• Se seda el sistema nervioso autónomo
• Se previenen trastornos des aparato respiratorio
• Se pacifican las emociones
• Aumenta la capacidad pulmonar
• Se favorece el metabolismo

Te proponemos a continuación que realices estos sencillos ejercicios de respiración para que entiendas la importancia de una buena respiración

Ejercicio 1: respiración abdominal o diafragmática
Este tipo de respiración ayuda a fortalecer el diafragma y disminuir la tasa de respiración. Para realizarlo túmbate boca arriba, pon una mano en la parte superior del pecho y la otra en tu abdomen, de esta forma sentirás los movimientos del diafragma cuando respires.
Inspira lenta y profundamente, la mano en tu pecho debe permanecer tan quieta como sea posible y la de tu abdomen debe subir a la vez que coges aire.
Retén la respiración contando hasta tres, luego suelta el aire teniendo en cuenta que la mano de tu pecho debe permanecer quieta y la de tu abdomen debe bajar a la vez que espiras. Mucho mejor ¿verdad?

Ejercicio 2: respiración costal o torácica
Ahora tu atención debe centrarse en el tórax y en las costillas. Como en el ejercicio anterior, coloca una mano en la parte superior del pecho y otra en el abdomen.
Inspira lenta y profundamente, la mano de tu pecho debe subir a la vez que coges aire y la de tu abdomen debe permanecer quieta. Debes apreciar como tu caja torácica se llena y se vacía y como tu abdomen permanece quieto mientras tanto.

Ejercicio 3: respiración clavicular
Este tipo de respiración es pobre y superficial y predomina normalmente en personas con ansiedad. Puede provocar hiperventilación dando lugar a mareos y vértigos por lo que solo debes realizar este ejercicio para comprobar los músculos que intervienen y no como un entrenamiento diario.
Coloca una mano en tu pecho y otra en tu abdomen. Inspira lenta y profundamente, debes notar que tu abdomen y tu pecho permanecen quietos mientras que la parte superior del tórax y las clavículas se llenan de aire. Expulsa todo el aire y presta atención a como tu zona clavicular se vacía.
Bien, con estos tres ejercicios has reconocido los músculos que intervienen en la respiración.

Ejercicio 4: respiración completa
Es la unión de los tres tipos de respiración que hemos visto anteriormente. Utiliza todos estos músculos a la vez con el propósito de aprovechar al máximo toda tu capacidad pulmonar para relajarte y eliminar los malos hábitos adquiridos por la ansiedad o la depresión.
Para comenzar expulsa todo el aire de tus pulmones.
Coloca una mano en tu pecho y otra sobre tu abdomen.
Inspira lentamente sintiendo como se hincha tu abdomen, luego continúa inspirando un poco más y siente como la parte alta de tu pecho y seguidamente tus clavículas se expanden.
Mantén el aire durante tres segundos.
Comienza a expulsar el aire por la boca sintiendo como tus clavículas se deshinchan, seguidamente el tórax y después tu abdomen, en orden inverso a cuando inspiras.
Por último mantén tus pulmones vacíos unos instantes hasta que tengas ganas de volver a respirar y comienza de nuevo el ejercicio.

¿Que es la Meditación?

Consciente o inconscientemente todos buscamos la paz que la meditación aporta a a la mente. Todos tenemos nuestras propias maneras de hallar esa paz, nuestros propios hábitos de meditación. Desde la ancianita que se sienta a tejer junto al fuego, al navegante que en una tarde de verano se desliza ociosamente por el río, olvidando el transcurso del tiempo.
Porque, cuando la atención está totalmente absorta, la mente guarda silencio, cuando conseguimos restringir nuestros pensamientos a un solo objeto, el incesante parloteo interno se detiene
En realidad, el contento que sentimos cuando la mente se absorta no proviene tanto de la actividad misma como de hecho de que, al concentrarnos, nos olvidamos de nuestros problemas y preocupaciones.
Pero estas actividades no pueden aportarnos más que un breve interludio de paz, que dura mientras absorben nuestro interés. Una vez que la mente vuelve a distraerse, regresa a su rutina de vagar sin rumbo, dilapidando su energía en recuerdos del pasado o sueños de futuro, que continuamente se superponen con lo que tenemos entre manos. Para lograr un contento más perdurable, es necesario entrenar la mente con la meditación

La meditación es la práctica mediante la cual hay una observación constante de la mente.

Esto significa enfocar la mente en un punto y silenciarla para percibir el Sí mismo.
Al detener la marea de pensamientos, llega uno a entender su verdadera naturaleza y a descubrir la sabiduría y la tranquilidad que lleva dentro.
La meditación no se logra fácilmente, es un árbol lento que crece con lentitud

Hay dos tipos de meditación : la concreta y la abstracta.:

  1.  En la meditación concreta, uno se concentre en un objeto concreto, sobre el cual la mente puede fácilmente detenerse. Puede ser una imagen, un símbolo visual como una vela…
  2. La meditación abstracta, es dualista ya que el meditador se considera separado del objeto de la meditación, es como su si se percibiese fundido con el objeto y es un poco más complicada. Se necesita mucha práctica.

Para que te inicies en la meditación de forma sencilla, te proponemos como ejercicio que adoptes la postura de meditación, (piernas cruzadas y manos sobre las rodillas), y que junto a los distintos tipos de música relajante que te proponemos en la página, centres tu atención en la llama de una vela encendida durante unos veinte minutos.
Al principio deja vagar la mente, si la obligas a concentrarse, solo conseguirás que se vuelva más inquieta. Pasados unos minutos lleva la mente a descansar sobre el punto focal que hayas elegido, en este caso la llama de la vela.
La meditación se produce cuando alcanzas un estado de pensamiento puro.
Lo esencial es establecer la meditación como un hábito regular en la vida, meditando todos los días en el mismo lugar y a la misma hora. Así la mente se acostumbrará a responder sin demora cada vez que nos sentemos a meditar. Después de unos meses de práctica verás como la mente, por sí sola, reclamará ese momento de quietud.

Estoy triste. La causa de la tristeza

La tristeza es una de las emociones básicas del ser humano, junto con el miedo, la ira, el asco, la alegría y la sorpresa. Cuando estamos tristes disminuye nuestra energía, nuestro estado de ánimo, nuestro apetito… Es como un velo que nos empaña la vida y la viste de gris.

No a todas las personas nos entristecen las mismas cosas, pero es habitual sentir tristeza cuando nos decepcionan, cuando nuestras expectativas no se ven cumplidas o cuando perdemos algo que era importante para nosotros.

Sergi torres nos propone en este video una nueva visión de cómo la tristeza solo es sentida en base a un sistema de creencias” inventado” por nosotros mismos.
La sensación de que en las perspectivas humanas ya no hay nada más a parte de un nuevo modelo de móvil, de coche o incluso de pareja, donde solo habrá un nuevo prisma donde relacionarse con ello nos conduce a menudo a un estado de tristeza.
Pero si investigamos un poco, qué es un ser humano sintiendo tristeza, veremos que esa es exclusivamente nuestra decisión.
El origen del sufrimiento está en uno mismo. Recolectando sentimientos, y pensamientos acerca de nuestro pasado y lo único que hacemos es conseguir resentimiento con nosotros mismos por no estar sabiendo experimentar la vida que supuestamente nos vendieron.
Pero Sergi Torres nos advierte, cuando uno reconoce en sí la emoción,el sentimiento de escasez desaparece y la búsqueda de lo que acabará con ella lo concibe como una falsa creencia.
Acercarnos a la ignorancia sobre lo que sentimos, a ese” darse cuenta” de que verdaderamente la percepción de la tristeza es una frecuencia cerebral, que nos lleva, al “así pienso, así me siento”, nos conduce al descubrimiento.
Los patrones mentales que nos generamos no son más que eso, patrones, y ni siquiera somos dueños de la mitad de todos nuestros pensamientos a lo largo del día, ya que se encuentran automatizados. Nosotros tenemos el poder de cambiarlos a través de nuestro sistema de creencias, el patrón de la tristeza es para él, opcional.
Somos los observadores de los que nos ocurre, y nuestros recuerdos ,esos que nos provocan tristeza, no son más imágenes mentales, que podemos cambiar.

Sergi Torres nos propone en este vídeo las claves de su psicología emocional sobre la tristeza.

https://www.youtube.com/watch?v=Yxyk_q8qC-4

Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus – John Gray

En su libro, John Gray que parte de la premisa de que los hombres y las mujeres somos diferentes, y que es necesario comprender esa diferencia. Cuando esa comprensión se logre tendremos una autoestima mejor y una dignidad personal que dará lugar a la confianza mutua, la responsabilidad personal, una cooperación y por supuesto el amor. Que según el propio Gray la apertura de este sentimiento nos hará más amados y mejores amantes.

Las Siete Leyes Espirituales del Éxito – Deepak Chopra

Con base a las leyes naturales que gobiernan la creación, este libro acaba con el mito de que el éxito es resultado de trabajo pesado, planes rigurosos o de una fuerte ambición. Este es un libro que usted siempre apreciará, ya que sus páginas contienen los secretos para hacer realidad sus sueños.

El poder de la intención – Wayne Dyer

El Poder de la Intención habla de la intención como una fuerza que permite al hombre lograr todo cuanto sueña y desea. Bienestar, alegría y abundancia son dones que el autor considera propios de todo ser humano.
El Poder de la Intención nos proporciona los medios para liberarnos de las trabas psicológicas que ponemos inconscientemente a nuestro propio desarrollo, proponiéndonos una mentalidad más abierta, más dispuesta a aceptar nuestra unión con nuestra propia divinidad.
La palabra ‘intención’ ha sido siempre vista, tanto en psicología como en sociología, como un firme propósito para alcanzar un objetivo concreto. No obstante, El Poder de la Intención nos la muestra desde otra perspectiva, mucho más amplia, que puede cambiar nuestra manera de ver las cosas por completo.

Aquí podemos ver el documental de Wayne Dyer donde nos resume su libro

El monje que vendió su Ferrari – Robin Sharma

La sugerente y emotiva historia de Julian Mantle, un superabogado cuya vida estresante, desequilibrada y obsesionada con el dinero acaba provocándole un infarto. Ese desastre provoca en Julian una crisis espiritual que le lleva a enfrentarse a las grandes cuestiones de la vida. Esperando descubrir los secretos de la felicidad y el esclarecimiento, emprende un extraordinario viaje por el Himalaya para conocer una antiquísima cultura de hombres sabios. Y allí descubre un modo de vida más gozoso, así como un método que le permite liberar todo su potencial y vivir con pasión, determinación y paz. Escrito a modo de fábula, este libro contiene una serie de sencillas y eficaces lecciones para mejorar nuestra manera de vivir