Si estás bajo la presión de exámenes es frecuente que la ansiedad te genere un pérdida de concentración y bloqueo que afectarán a tu capacidad retentiva, a tu memoria. El primer paso es recuperar la calma y eliminar los bloqueos que te hacen perder concentración. La hipnosis para estudiar es una buena alternativa pues mediante un ejercicio de relajación te devuelve a un estado de serenidad y relajación en el que podrás liberar tu mente de ansiedad y focalizar de manera efectiva tu objeto de estudio.

¿Qué es la hipnosis?
La hipnosis es un estado mental en el cual las sugestiones se realizan con una potencia mucho mayor de la que es posible en condiciones normales. En el estado hipnótico, uno elimina el poder de la crítica “consciente”. El foco de atención es más estrecho y el grado de conciencia en un punto focal es más intenso que cuanto se está despierto.

La hipnosis no es un proceso cualitativamente diferente al de la sugestión; se trata de una concatenación de varias sugestiones, entendiendo por sugestión al hecho de hacer entrar en el ánimo de otra persona una idea por medio de insinuación más o menos explícita.

Las técnicas hipnóticas son utilizadas para mejorar una cantidad de enfermedades físicas, psicológicas y para terminar con perniciosos hábitos sociales como son el tabaquismo, la adicción al alcohol y a la comida.

Las técnicas hipnóticas también han sido empleadas para reducir los niveles de ansiedad y eliminar el estrés, ¿qué relación guarda esto con la actividad intelectual del estudio?, en realidad mucha.

Seguramente todos hayamos comprobado cómo en algún momento de nuestra vida en el que los niveles de estrés, de trabajo, las precupaciones diarias superaban las cotas normales hemos experimentado más despistes, olvidos, dificultad para concentrarnos. La explicación es sencilla, la ansiedad y el estrés bloquean la concentración y esto implica que nos resulta extremadamente complicado, e incluso a veces imposible, comprender comprensión y retener nuevos conceptos o información en nuestro intelecto. El resultado se traduce en sesiones de estudio largas e improductivas que, consecuentemente, nos conducen a la frustración. La frustación, a su vez, no hace otra cosa que aumentar la ansiedad, sumiéndonos en un círculo vicioso del que a veces no resulta imposibole salir.

Las técnicas hipnóticas que tratan de restablecer la calma y hacer descender los niveles de estrés, no conducen a ese estado previo de relajación y concentración que nuestra mente necesita para abordar una sesión de estudio consiguiendo que ésta sea más eficaz, concentrándonos con más facilidad y, consecuentemente, estudiando más rápido.